La investigación criminal es la base fundamental de la gran mayoría de las actuaciones policiales, aplicándose en un amplio rango de delitos desde simples siniestros de tráfico hasta homicidios.

El conocimiento de las técnicas de protección de la escena del crimen, la recogida y custodia de muestras, y el proceso que siguen estas hasta culminar en el acto de la prueba judicial, es una aptitud básica que todo agente de policía debería conocer.

Este curso describe todas las áreas de trabajo de la Criminalística y la Inspección Ocular Técnico-Policial, que es su contexto de aplicación práctica.


Horas del Curso: 300